Sunday, September 12, 2010

Nueva Estrategia Soberanista: Dandole Continuidad al Legado De Mari Bras

La lucha por alcanzar la plena soberanía de nuestra patria continua. Con la partida del patriota Juan Mari Bras estamos llamados a fijar estrategias y metas en nuestra lucha que le den continuidad a su esfuerzo. Estas estrategias deben ser variadas, con grupos específicos enfocándose en tareas especificas. Cada cual haciendo lo suyo, pero sin menoscabar el esfuerzo de otros y, hasta donde se pueda, armonizando nuestros esfuerzos para lograr el máximo impacto.

Dándole Continuidad al Legado de don Juan

Juan Mari Bras trabajo en el campo internacional, en la prensa,en la fundación de organizaciones soberanistas y en el campo jurídico.  Empecemos por este último.  El experimento que hizo don Juan Mari Bras al renunciar a la ciudadanía estadounidense demostró varias cosas: por un lado quedo claro que existe un grupo de patriotas que, a manera de primicias, están dispuestos a renunciar la ciudadanía estadounidense y continuar viviendo única y exclusivamente como ciudadanos puertorriqueños.  Por otro lado también quedo meridianamente claro que no existe un mecanismo legal que nos permita renunciar a dicha ciudadanía y que dicha renuncia sea aceptada por el régimen federal.  Esto tiene que cambiar.

Exigir un Mecanismo Para Renunciar la Ciudadanía Estadounidense

Estados Unidos invadió y ocupó a Puerto Rico mediante un acto de fuerza militar/imperialista.  Unos veinte años después nos impusieron la ciudadanía estadounidense. En aquel entonces, sin embargo, dejaron una pequeña hendija al permitir que algunos ciudadanos de ascendencia directa española optaran por no aceptar dicha ciudadanía.  Ahora, casi un siglo después, nos encontramos con que aunque somos patriotas puertorriqueños que no nos sentimos ser americanos y que no queremos ostentar la ciudadanía creada por el régimen federal, no se nos acepta que renunciemos a la misma.  Esto es y debe ser consignado como una crasa violación de nuestros derechos naturales.

Algunos Americanos Tampoco la Quieren, pero la Estadidad se las Impone

Aun en los Estados Unidos Continentales existen estadounidenses que consideran que la ciudadanía americana que fue creada por el régimen federal a raíz de la Guerra Secesionista del Sur (popularmente conocida como la Guerra Civil), es una imposición artificial del Régimen federal y ellos quisieran poder renunciar a la misma y quedarse con su ciudadanía natural, como ciudadanos bona fide de sus respectivos estados.  En su caso, sin embargo, el régimen federal alega que eso es un área ocupada por el gobierno federal y que ellos, al ser residentes natales de un Estado de la Unión tienen que regirse por las normas establecidas por el Gobierno Central/Federal; las cuales han sido validadas por la incorporación de sus respectivos estados a la Unión Estadounidense.

No Somos ni Queremos ser Parte de

El caso de Puerto Rico aunque tiene algunos elementos en común, tiene unas diferencias bien marcadas.  Puerto Rico no es un estado de la Unión. Puerto Rico es otro país, otra nación, el el sentido histórico/sociológico del término.  Puerto Rico advino a ser una jurisdicción bajo la soberanía de Estados Unidos gracias a un acto de agresión militar, en un conflicto del cual Puerto Rico no era originalmente parte, pero que fue extendido porque los Estados Unidos querían ocupar nuestra patria para fines de extender su poder imperial en esta región.  Unos veinte años después, nos impusieron la ciudadanía estadounidense, pero en el proceso también aclararon que Puerto Rico estaba bajo la soberanía de, le pertenecía ha, pero no era parte integral de los Estados Unidos.

Siendo pues que no somos parte integral de la Unión, y que fuimos puestos bajo la soberanía federal mediante un acto de guerra, debemos y podemos reclamar nuestro derecho a renunciar la ciudadanía federal sin necesidad de salir de Puerto Rico, como pretenden las autoridades federales.  Ellos alegan que para que nuestra renuncia a la ciudadanía federal sea aceptada debemos salir de la jurisdicción estadounidense de Puerto Rico, mudarnos al exilio en un tercer país, solicitar entonces la ciudadanía de ese país y renunciar la americana.  Esto seria el proceso normal para un ciudadano de los Estados Federales.  Pero en nuestro caso eso no debe aplicar.  Dado que estamos bajo la soberanía americana, pero no somos parte de la Unión estadounidense; es decir, somos otro país sometido al poder imperial estadounidense, el negarnos el derecho a renunciar la ciudadanía federal, el negarnos el derecho a ostentar única y exclusivamente nuestra ciudadanía natural puertorriqueña es un claro acto de violación de nuestros derechos naturales.  Debemos exigir ante los Estados Unidos y ante el mundo que se nos reconozca nuestro derecho a renunciar la ciudadanía federal y a ostentar única y exclusivamente la ciudadanía puertorriqueña.

Llevar Nuestro Reclamo al Pueblo, al Congreso y a las Cortes Estadounidenses

Este reclamo lo debemos llevar al pueblo, al Congreso y a los tribunales estadounidenses.  Obviamente que toda ciudadanía incluye la protección de los derechos naturales del ciudadano y de algunos derechos y privilegios adicionales que se derivan del compromiso de lealtad al estado, en este caso representado por el régimen federal.  Seria ilógico pensar que una persona que ha renunciado a la ciudadanía federal aspire a ocupar un puesto en el Congreso, a votar en las elecciones federales o estatales en cualquiera de los cincuenta estados, a ostentar un pasaporte estadounidense o a pertenecer a las fuerzas armadas, incluyendo en nuestro caso la Guardia Nacional, de la Unión.  Junto a nuestro reclamo de que se establezca un mecanismo claro para que podamos renunciar a la ciudadanía estadounidense y que ese reclamo sea aceptado por el Gobierno Federal, debemos estar dispuestos a renunciar a estos y otros derechos políticos y sociales garantizados por la constitución federal.

Aquellos derechos, sin embargo, que son considerados derechos   naturales de todo ser humano no importa donde viva, y aquellos derechos específicos que están avalados por la constitución de Puerto Rico, esos derechos debemos exigir que se nos reconozcan y se nos honren.

Naturalmente que, en el proceso de definir, reclamar y negociar ese mecanismo mediante el cual lograremos nuestro sueño de quitarnos el carimbo de la ciudadanía federal estadounidense, ese gobierno buscará restringir un máximo de nuestros derechos, ante lo cual nosotros debemos luchar por mantener, y que se nos reconozcan, nuestros derechos naturales y nuestros derechos constitucionales como puertorriqueños.

Actuemos pues, como patriotas, y definamos, en términos éticos, morales y legales, cuales son los derechos a los cuales habremos de renunciar y cuales serán las obligaciones que habremos de asumir al renunciar a la ciudadania federal y exigir que se nos reconozca nuestro derecho a vivir en nuestra patria ostentando única y exclusivamente nuestra ciudadanía puertorriqueña.  Esto debemos hacerlo ya.  Aclaremos este asunto y definamos la estrategia mediante la cual acudiremos al pueblo estadounidense (la Internet es un medio excelente para hacer esto; y en este caso, claro está, tendremos que hacerlo en forma bilingüe, con páginas y artículos traducidos al ingles para que el John Doe estadounidense pueda entenderlos) al Congreso Federal, (y en esto Guitierrez, Nydia Velazquez y otros Congresistas Puertorriqueños nos pueden ayudar) y a las Cortes Federales a exigir nuestros derechos.

También debemos llevar nuestro reclamo al foro Internacional

La comunidad internacional no debe quedar fuera de este reclamo.  Podemos ir a las Naciones Unidas a que nos provean de algún documento que nos sirva en lugar de un pasaporte formal, cuando sea necesario viajar a otros países.

El Experimento de Don Juan debe ser continuado

Esta batalla debemos darla.  El experimento que realizó don Juan debe ser completado y expandido.  Este es el próximo paso, pero no es un fin en si mismo.  Una vez obtengamos ese mecanismo para renunciar la ciudadanía federal, debemos hacer un análisis introspectivo, todos y cada uno de nosotros, para decidir si en nuestros casos particulares, es conveniente para la patria que renunciemos inmediatamente a la ciudadanía federal y nos auto-impongamos las limitaciones que conllevara el vivir en un territorio bajo jurisdicción federal, sin ostentar la dichosa ciudadanía estadounidense.  Aquellos que honestamente lleguemos a la conclusión de que podemos hacerlo, debemos ser los primeros que utilicemos ese mecanismo para renunciar oficialmente a dicha ciudadanía.

Apoyo Masivo al Primer Grupo que Alcance el Objetivo

Un grupo selecto de patriotas que estaremos dispuestos a vivir sin el carimbo, sin la cadena, sin la ignominia de ostentar una ciudadanía que no queremos. Este grupo seremos ejemplo y luz al pueblo.  Nuestro deber patriótico será vivir exitosamente al servicio a la patria, para demostrarle al resto del país que SÍ SE PUEDE vivir sin la bendita ciudadanía del imperio; que eso no es necesario para ser feliz y exitoso en la vida.  Y el resto de nosotros, los que por una u otra razón no podamos renunciarla inmediatamente, tendremos el deber patriótico de apoyar a estos pioneros para que tengan el éxito y la calidad de vida que le haga ver a nuestro pueblo que la ciudadanía federal no es necesaria.

En la medida en que este grupo sea exitoso y pueda reclamar y disfrutar de sus derechos ciudadanos en base, única y exclusivamente, a su ciudadanía puertorriqueña, en esa misma medida nuestro pueblo aprenderá a valerse por si mismo y a detestar el yugo, el carimbo, de una ciudadanía ajena a nuestra realidad histórico-nacional.

Usando la Prensa Interactiva del Siglo XXI

En cuanto a la prensa y a nuestra función en la misma, debemos entender y dominar plenamente los nuevos medios masivos de comunicación que tenemos a nuestro alcance sin olvidar la importancia de la prensa tradicional.  Es esencial que acaparemos la Internet.  La misma es un medio ideal no solo para llevar el mensaje corto e inmediato, sino también para diseminar nuestros trabajos ideológicos más completos y abarcadores. Por un lado debemos utilizar al máximo los medios sociales de comunicación inmediata como bien hicieron los jóvenes universitarios en la reciente huelga.  Y por otro lado debemos crear un repositorio de nuestra cultura, nuestra literatura y nuestra ideología.

Archivo Digitalizado

Se puede, por ejemplo, digitalizar toda, y repito toda, nuestra literatura nacional.  Los libros más recientes, claro está, tendrán unas restricciones para beneficio de sus autores, pero aun ellos deben entender que la necesidad patriótica de dar a conocer nuestra literatura e ideas, reclama que dichas obras estén accesibles en la Internet. Fácilmente se puede prohibir la reproducción y distribución, de aquellas obras cuyos autores así lo estimen necesario. Pero al hacerlas disponibles en un portal de Internet, aquellos que las quieran leer y coleccionar en forma impresa, bien podrán ordenarlas directamente por la Internet, o bien comprarlas en su librería favorita.

Esto, claro está, solo debe aplicar a las obras más recientes.  Las Obras Completas de Hostos, de Alejandro Tapia y Rivera, de Nemesio Canales, de Betances, etc. etc.; ese material debe estar disponible sin restricciones a través de la Internet. Demos a conocer y hagamos que llegue a estar disponible la totalidad de nuestra literatura nacional. Eso es necesario.  Y que no digan que no hay recursos. La labor técnica, la puede hacer un grupo bien escogido de jóvenes, y no tan jóvenes, a un costo mínimo y enteramente  gratis.  Lo que se necesita es la voluntad y el apoyo económico para cubrir los gastos de obtener el espacio en-linea, de crear los Sitios en la Red, y de darle el mantenimiento y seguimiento que websites como estos requieren.

Otro proyecto similar que debe realizarse es crear un archivo digital comenzando con Claridad e incluyendo posteriormente todos los periódicos publicados en Puerto Rico desde la época colonial española hasta nuestros días.  Este archivo digital de libre acceso servirá para documentar nuestra historia y hacerla disponible a las futuras generaciones y a la diaspora que esta y estará cada día mas ávida de conocer sus raíces históricas.

Usando el Software Libre y la red de Voluntarios

Obviamente esto requirira tiempo y esfuerzo. Y si fuesemos a pagar ese tiempo y esfuerzo en su totalidad el costo seria exorbitante. La solucion a esta dificultad  está en reunir un grupo de voluntarios que donen su tiempo y que de gratis o por una compensación  monetaria mínima realicen esta labor. Alejendonos, asi mismo, del software propietario con sus carísimas licencias de uso, y abrasando el software libre (aka Linux, FreeBSD, y aplicaciones que utilicen la licencia GPL, la de BSD o alguna otra de tipo libre) los gastos se pueden reducir de forma dramática.  Por supuesto que esto no se logrará en un día, requerirá un esfuerzo continuo donde un grupo de voluntarios sea  reemplazado por otro, y por otro, para darle permanencia y continuidad al proyecto.

La Internet nos ofrece la oportunidad de hacer todo esto, pero nos toca a nosotros hacerlo. Y esto sin olvidarnos de los medios tradicionales de comunicación escrita.  Tenemos a Claridad.  Un bastión importantisimo.  Debemos fortalecerlo.  Debemos entender que es un deber patriótico subscribirse a Claridad.  Todo soberanista, desde el más Popular hasta el más Pipiolo debe subscribirse a Claridad, para poder así potenciar económicamente a este rotativo para la gran labor que tiene por delante.


Son Muchos los que Han Usado y Aun Usan la Propaganda Escrita

Hoy escuchaba a un pastor adventista hablar por la radio.  Me llamó la atención que acababa de recibir un vagón lleno de material religioso propagandístico. Estaba haciendo un llamado a todo aquel que quisiera usar este material para propagar la fe adventista a que se comunicara con él para coordinar la distribución del mismo.  Así mismo los Testigos de Yehova, se especializan en la distribución casa por casa de revistas y tratados confeccionados en enormes cantidades usando papel periódico.  El evangelista pentecostal Yiye Avila en sus años de mayor impacto en Puerto Rico y Latinoamericana imprimía y distribuía gratuitamente toneladas de material propagandístico.

En el otro extremo ideológico el mismo Hitler, entendía la importancia de la distribución masiva de literatura ideológica.  Su libro, Mi Lucha, se distribuyo por millones y millones, aparte de revistas, panfletos, etc. etc. etc.

Desde el extremo religioso hasta el extremo político imperialista, todos aquellos que han tenido éxito reconocen la importancia de la distribución masiva de literatura ideológica.  Ya tenemos a Claridad. Transformemoslo ahora en el medio para producir cantidades masivas de material propagandistico,  para llenar con el mensaje soberanista a todo el país. Específicamente propongo que cuatro veces al año se realice una tirada gratuita y masiva de Claridad, dirigida no al lector regular de Claridad, no al soberanista educado en su visión ideológica, no al patriota, sino al público en general, donde se exponga  y argumente en una forma clara, científica y completa el ideario soberanista.

Claridad Gratis, Sobre 100,000 copias cuatro veces al Año

La tirada inicial debiera ser de no menos de 100,000 copias, a más tardar en enero del 2011. Y repetir la misma, en abril, julio y octubre de ese año. Hasta donde nos sea posible, el número de ejemplares se debe ampliar con cada tirada, con la meta de que llegue un ejemplar de la misma a cada hogar puertorriqueño. Esto va a costar dinero.  Alguno de nosotros no tenemos el dinero pero sí el tiempo para hacer la labor.  Otros, sin embargo, sí tienen el dinero, literalmente pudriéndose en Wall Street y bancos extranjeros. Es tiempo ya de que lo pongan al servicio del ideal patriótico.

Más aun, tenemos la diaspora.  La cual debemos reclutar e inspirar para que se comprometan con la labor patriótica.

Grupo Editorial Patria Libre

En cuanto a grupos e instituciones ideológicas. Necesitamos un grupo específico que se dedique a crear material ideológico.  Desde libros de texto, libros en formato popular, panfletos, tratados, hojas sueltas, en fin todo tipo de material ideológico que se realice con un claro entendimiento de lo que es la propaganda, pero que a la misma vez tenga la rigurosidad y la profundidad ideológica requerida.  La idea es que los argumentos que se presentan en una hoja suelta o un tratado de 500 palabras, sean desarrollados en forma más amplia y profunda en panfletos, libros de formato popular y libros de texto del más alto nivel académico.

De nada nos vale saturar a Puerto Rico de material escrito si los argumentos contenidos o promovidos en dicho material son tan irrisorios que cualquiera puede refutarlos fácilmente. El material propagandístico para que sea efectivo tiene que ser armonioso, para que así pueda crear en la mente del lector y del pueblo una imagen clara de lo que es la soberanía y de como nosotros, los puertorriqueños, podemos ser un país feliz y exitoso bajo la misma.

Para esto es que necesitamos este grupo de intelectuales, ideólogos y expertos en propaganda.  Para diseñar y generar este material propagandístico. Recordando siempre que no estamos hablando de propaganda partidista, diseñada con fines electorales. No estamos hablando de una campaña de tres, cuatro o seis meses con el fin de ganar, o causar la derrota de algún adversario en, una elecciones.  Estamos hablando de educar a todo un pueblo, modificar progresivamente la forma de pensar de todo un país, formar toda una nueva generación que conozca y ame la soberanía nacional.  Esto no se logra en un día, ni en un mes, ni en un año.  Esto tomara, cuando menos una década de esfuerzo continuo.

A Diez Años del Triunfo

Estamos hablando de un esfuerzo educativo continuo.  Estamos hablando de millones de ejemplares de Claridad, de cientos de miles de libros.  De Millones y millones de panfletos, tratados y hojas sueltas.  De miles de conferencias o mitines de esquina de calle.  De miles y miles de horas de radio y de televisión.  De cientos de sitios web.  De un archivo digital que incluya miles de libros, la colección completa de Claridad, los discursos de Albizu, originales o reproducidos artísticamente.  De la vida de Betances, de Albizu, de Lolita, de Mari Bras, de Hostos... recreada para ser presentada en centros comunales a lo largo y ancho del país.  De un esfuerzo titánico para recrear la patria.

El dinero para financiar este esfuerzo está... en las cuentas de banco, en las inversiones en Wall Street, en los lujos exagerados de algunos patriotas, en los recursos más limitados pero más numerosos de la diaspora.  En lo que cada uno de nosotros podamos aportar. El dinero está.  Lo que hace falta es fijarnos la meta y desarrollar el plan.  Por mucho tiempo nos hemos limitado a reaccionar al día a día. Ha llegado la hora de planificar y tomar la ofensiva.  Basta ya de actos simbólicos y quejidos aislados. Actuemos con contundencia.  Creemos un plan estratégico basado en la propaganda ideológica masiva para transformar la forma de pensar y de sentir del país. Un plan a diez años.

La tentación es a hacer algún esfuerzo un tanto superficial por un poco de tiempo, y luego echarnos a un lado, desanimados porque alegadamente el pueblo no ha respondido al llamado. Notemos el ejemplo de la Iglesia Evangelica/Pentecostal, en nuestros días su presencia y su influencia en nuestra sociedad es innegable.  Pero ellos no comenzaron ayer.  Comenzaron a finales del siglo 19. Allá para los 1890s.   Cien años más tarde han llegado a tener  a un alto grado de influencia social y política.  Nosotros no tenemos tanto tiempo. Por eso tenemos que predicar nuestro mensaje soberanista con máyor intensidad y continuidad.

Diez años es un tiempo razonable.  No para que lo cojamos con calma. En términos históricos diez años es poco tiempo. Pero si trabajamos con toda nuestra intensidad, en diez años o menos habremos transformado la forma de pensar y de sentir de nuestro pueblo. Ciertamente hay factores externos que pueden adelantar nuestra labor. Pero aun cuando fuesen adversos, diez años es tiempo suficiente para adelantar muchísimo.  Y si los vientos externos soplan a nuestro favor la victoria pudiera llegar mucho antes.

De una u otra forma, para que la Soberanía, llegue cuando llegue, sea exitosa, tenemos que convencer al pueblo de que la  soberanía es buena y necesaria.  Bajo la misma tendremos nuestro presente y nuestro futuro en nuestras manos y dependerá de nosotros y de nuestro esfuerzo el éxito que alcancemos.

Fijémonos pues diez años para renovar nuestro entendimiento colectivo.  Diez años para enamorarnos nuevamente de nuestra patria.  Diez años para decirle un adiós colectivo al carimbo de la ciudadanía federal y el mito de la unión permanente que la misma conlleva.  Diez años para alcanzar el triunfo.  Diez años para ganarnos, con nuestro trabajo, la soberanía que anhelamos.

Friday, September 10, 2010

El Patriota Puertorriqueño: Don Juan Mari Bras ha partido...

En la madrugada de hoy, Septiembre 10, 2010, el patriota puertorriqueño, don Juan Mari Bras, ha partido para reportarse ante el revolucionario mayor.  Durante su estadía con nosotros cumplió cabalmente con su responsabilidad patriótica.  Hoy aunque nos duele su partida, nos enorgullece que hayamos gozado de su sabiduría y su inquebrantable labor.  Al igual que hicimos con Lolita Lebrón, una vez mas nos comprometemos a continuar la labor patriótica y una vez mas prometemos que no descansaremos hasta que la patria sea libre y soberana.

Cuente con eso don Juan y este atento a las noticias que lleguen desde su querido Puerto Rico.  Un día recibirá la noticia y tendrá una alegría mas, a las muchas que de segura estará disfrutando en su nuevo hogar.  Un día Puerto Rico sera libre y soberano. Lo prometemos.

In the early morning of today, September 10, 2010, the Puerto Rican Patriot, Juan Mari Bras, has gone to be with the ultimate revolutionary. During his stay among us, he fulfilled his patriotic duty. Even though his departure hurts, we are glad to have enjoyed his presence and his wisdom. Just like we said when Lolita Lebron departed a while ago, once again we make an oath to not to rest till our homeland is free and sovereign.

You can count with that, don Juan, and please, keep an eye on the news coming from Puerto Rico. One day you will have one more reason to be glad. One day Puerto Rico will be sovereign and free. We swear.

Saturday, August 14, 2010

Necesidad, Utilidad y Limitación del Partido Soberanista Puertorriqueño

Puerto Rico necesita un Partido Soberanista Puertorriqueño distinto y diferente al Partido Popular. La soberanía como alternativa de desarrollo político, económico, ético y social debe ser presentada al pueblo y promovida en forma clara y directa. Para eso se necesita el Partido Soberanista.

Esto no significa que el PPD deba desaparecer. Por el contrario. Una vez separados del PPD, el Partido Soberanista debe concentrarse en hacer lo que mejor debe hacer: promover y educar sobre la soberanía a corto, mediano y largo plazo. La batalla electoral, cuando menos en el 2012, se le debe dejar al PPD.

Organizado en este momento, el Partido Soberanista solo deberá presentar un pequeño y selecto grupo de candidatos a la legislatura, con el propósito de que salgan electos y a través de su labor ejemplar sirvan de carta de presentación soberanista ante el pueblo. El Partido Soberanista no deberá presentar candidatos a las alcaldías a menos que, en algún caso particular pueda contar con un candidato de tal categoría y apoyo en su pueblo que su elección sea certera.

A nivel de la Gobernación el Partido Soberanista no debe presentar candidato alguno. Por el contrario debe apoyar al candidato del Partido Popular, aportando asi a la meta colectiva de sacar al PNP de la Fortaleza. La historia demuestra que, con la honrosa excepción de Don Luis A Ferre, los candidatos del PNP a la Gobernación, de llegar a la misma, se convierten en una desgracia para el país.

Carlos Romero Barcelo fue el arquitecto intelectual del medio ambiente de confrontación y fanatismo que condujo a los asesinatos del Cerro Maravilla;  más tarde hizo todo lo que estuvo en sus manos para evitar que dichos eventos fuesen investigados debidamente. Desde entonces, sus expresiones y acciones egocéntricas y destempladas, dentro y fuera de su partido, lo han caracterizado  y convertido en una vergüenza nacional.

Pedro Rosello, entregó la sección 936 sin buscar nada a cambio, simple y llanamente porque la misma era un obstáculo para la estadidad. Esto destruyó nuestro medio ambiente industrial, comenzando con la manufactura de artefactos eléctricos y electrónicos, para más tarde extenderse al área de las farmacéuticas. Todavía estamos sufriendo las consecuencias de esa nefasta acción.

Ciertamente, dicho incentivo federal, la sección 936, tarde o temprano hubiese terminado, pero si en aquel momento se hubiese mantenido una fuerte oposición a su eliminación, el gobierno federal nos hubiese concedido algún beneficio alternativo o, mejor aun, mayor autonomía administrativa y/o poderes soberanos adicionales, para compensar por lo que nos estaban quitando. Pero como fue el mismo Gobierno de Puerto Rico, liderado por Pedro Rosello, el que pidió su eliminación, se la llevaron sin darnos nada a cambio.

Luis Fortuño, hasta ahora ha botado 30,000 empleados públicos, implantando una filosofía administrativa republicana de linea dura que fue la causante de la Recesión en Estados Unidos, y le ha dado un uso equivocado a los fondos de ayudo especial ante la Recesión enviados por la Administración Obama.

Estos fondos, debió haberlos usado para crear empleos en forma directa: Fincas agrícolas; Compañías de exportación; Construcción de lugares de atractivo turístico, como los Acuarios de San Juan y Ponce, y otros proyectos que generasen empleos y riqueza nacional. Mas adelante, cuando la economía mejorase se pudiera pensar en privatizarlos. Pero por ahora ese dinero se debió haber usado para crear empleos. No para repartirselo entre bonistas y aprovechaos del PNP.

En fin, estas tres personas; Romero, Rosello y Fortuño han demostrado que el PNP no debe ocupar la fortaleza: NUNCA MAS. Por tanto, es el deber patriótico de todo buen puertorriqueño evitar que eso ocurra. La única forma de evitar que eso ocurra es logrando que el candidato a la gobernación del PPD, sea quien sea, gane las próximas elecciones.

En la practica si el Partido Soberanista presentase un candidato a la Gobernación pondría a los soberanistas, no menos de 100,000 votantes, en el dilema de votar por el candidato a la Gobernación del PPD, pa' derrotar al PNP, o de votar por el candidato del Partido Soberanista para adelantar la causa soberanista.  De una u otra forma saldríamos perdiendo. Si los soberanistas escogieran votar por el candidato del PPD, el resultado seria una derrota para el soberanismo.  Si escogieran votar por el candidato soberanista, el resultado seria una derrota para el PPD y la continuación en el poder del Gobernador estadoista.

Obviamente que no todos los soberanistas votarían de la misma forma.  Es de esperarse que sus votos se dividirían entre el Partido Soberanista y el Partido Popular. Desgraciadamente esta división a nivel de la candidatura a la Gobernación serviría para garantizar la victoria del candidato del PNP.

La única forma de evitar esta desgracia es que el Partido Soberanista no presente candidato alguno a la Gobernación o Comisaria Residente; es decir la llamada papeleta estatal, y haga un compromiso público de apoyar los candidatos del Partido Popular a dichos puestos, aclarando que no estamos de acuerdo con todas sus posiciones pero que al votar por ellos estamos combatiendo un mal mucho peor; a saber, al PNP.

A nivel municipal y como regla general no debemos presentar candidatos; sino mas bien, apoyar aquellos candidatos que se hayan distinguido o se proyecten como buenos alcaldes. De esta forma no tendríamos que presentar un candidato en cada municipio, sino que solo apoyaríamos ese grupo selecto que, independientemente de su afiliación política, merezcan ese apoyo a nivel municipal.

Finalmente, nuestro esfuerzo electoral directo debe concentrarse en la rama legislativa, apoyando un grupo selecto de candidatos a la legislatura.  Personas con claras convicciones soberanistas, con una reputación intachable y que estén dispuestos a, y hagan un compromiso de, renunciar a los beneficios exagerados de que gozan los legisladores actuales.  Idealmente este grupo selecto de candidatos deberán ser miembros del Partido Soberanista, comprometidos con el ideal y los postulados de este partido; pero en casos especiales, pudieran ser candidatos del PPD o del PIP que por su trascendencia pública merezcan nuestro apoyo.

La estrategia no es postular candidatos pro-forma, para cumplir con un requisito, sino postular candidatos con una expectativa real de que saldran electos. Es vital que este grupo de candidatos salga electo para que con su labor legislativa den a conocer el Partido y el Ideal Soberanista ante el pueblo. Ellos serán nuestra carta de presentación.

No es realista pensar que un partido fundado en el 2010 pueda ganar las elecciones del 2012.  Soñar con eso es irreal. Enfocarnos en ese objetivo lo único que traerá sera una victoria segura del PNP.   Al enfocarnos, por el contrario, en un grupo selecto de candidatos a la rama legislativa, podremos presentar nuestras credenciales soberanistas ante el pueblo. Un grupo selecto de legisladores realizando una labor excelente, será nuestra carta de presentación, mediante la cual nos ganaremos el apoyo y la confianza del pueblo.  Habiendo alcanzado esta meta estaremos en mejor posición para fijar nuestra estrategia política para el 2016.

Si el Partido Popular gana las elecciones del 2012, nosotros, los soberanistas, estaremos en una mejor posición y tendremos una voz más poderosa e influyente para defender y promover la culminación o desarrollo soberanista del estatus político de Puerto Rico.

Si ganase el PNP, el Partido Popular no nos podrá acusar  de haber causado su derrota, puesto que nos separamos de ese partido, dejamos que ellos corriesen su campaña a su gusto, no le hicimos campaña en contra y, a nivel de la Gobernación le dimos nuestro voto. Si el Partido Popular se desvaneciere luego de una segunda derrota electoral, nuestro partido estará en mejor posición de emerger como una opción real para el futuro.  Pero para que eso sea así, debemos actuar de buena fe, con honestidad y con verticalidad, en el presente.

En este momento, para las elecciones del 2012, no debemos hacer una alianza tácita con el PNP y el PIP para destruir al PPD, como han hecho el PNP y el PIP en el pasado.  Por el contrario debemos hacer una alianza clara y abierta con el PPD, la sociedad civil, y todo aquel puertorriqueño que esté en contra de la presente Administración. Para esto necesitamos nuestra identidad partidista propia, dejar de actuar como un grupúsculo dentro del PPD, y comenzar a actuar como un movimiento político maduro, adulto, con su propia identidad, que está dispuesto a negociar en lo secundario, pero manteniéndose firma en lo fundamental.

La solución final al dilema del estatus político de Puerto Rico y nuestra relación política con la Unión Estadounidense tiene que fundamentarse en el reconocimiento público y oficial, por parte de la Unión Estadounidense y la Comunidad Internacional de Nuestra Identidad y Soberania Nacional Puertorriqueña. Somos una nación, queremos ser una nación soberana.  Queremos mantener una relación de amistad y colaboración con la Unión Estadounidense, pero esa relación tiene que fundamentarse en el reconocimiento oficial de Nuestra Soberania Nacional. Si no es así, pues entonces debemos separarnos de la Unión; que más adelante vive gente, y la comunidad internacional estará más que dispuesta a recibirnos y aceptarnos como un pueblo independiente, libre y soberano.

Exhorto, pues, a los soberanistas a que formemos nuestro propio partido, el Partido Soberanista Puertorriqueño, pero que este partido no postule candidato alguno a la gobernación en las próximas elecciones, sino que haga una campaña institucional en contra del candidato del PNP, sea quien sea, bajo el entendimiento histórico de que el PNP Nunca Más debe llegar a la fortaleza.

Tuvieron su oportunidad y la calaron en grande, en tres distintas ocasiones. Nunca más deben llegar allí. Su fanatismo ideológico y falta de orgullo patrio los inhabilita para ocupar el cargo. Cada vez que llegan lo que hacen es tratar de destruir al país para que de sus ruinas, y ante la destrucción de nuestra esencia nacional, nos veamos obligados a mendigar la Estadidad. La Estadidad, si fuese a llegar, no se puede pedir de rodillas, ni muerto de hambre. Hay que construir la nación, el estado, la economía puertorriqueña, primero, para entonces poder enfrentar un cambio en la realidad política, sea este hacia la estadidad, como aspiran ellos, o hacia un desarrollo y crecimiento soberano, como aspiramos nosotros.

Fundemos pues, el Partido Soberanista, escojamos y postulemos a nuestros mejores candidatos a la legislatura nacional, trabajemos duro para llevar el mensaje educativo, soberanista al pueblo...

Pero en estas próximas elecciones nuestro deber patriótico es votar por el candidato a la gobernación del PPD, sea quien sea, para sacar al PNP de la Fortaleza. Que así nos ayude Dios.

Sunday, August 1, 2010

Lolita Lebron, Puerto Rican national Heroine, Has Gone to be with the Lord!

In English:

God himself, who knew her better that what we would ever do, received her in his open arms, and is celebrating her arrival. The one who died on a cross to make possible the salvation of the human race loves and honor those who are willing to sacrifice their lives for a higher purpose.

She lived to promote the sovereignty of her motherland. In her younger years she was an example of courage that knows no limit s. In her latter years she was a peaceful voice promoting unity and reconciliation among all Puerto Ricans. If those males who establishes the moral foundations of a country are called the Founding Fathers, then Lolita should be the Epitome of the Founding Mother of Puerto Rico.

Thank you, Lolita, for all you did to keep the flame of our Nationality alive and shining. Rest for now and enjoy your stay in Heaven. We will continue your work, and one day, there where you now live, you will have one more reason to be happy. One day our motherland here on earth, our beloved Puerto Rico will be Sovereign. We promise.

En Español:

Dios mismo, que la conoce mejor que lo que nosotros jamas podremos hacerlo, la recibió con los brazos abiertos y esta celebrando su llegada.  Aquel que murió en la cruz para hacer posible la salvación de la especie humana ama y honra aquellos que están dispuestos a ofrendar sus vidas por un propósito mas elevado que ellos mismos.

Ella vivió para promover la Soberanía de su patria. En sus años mas jóvenes fue un ejemplo de esa valentía que no conoce limites.  En sus años posteriores fue una voz pacifica que promovió la unidad y la reconciliación entre todos los puertorriqueños. Si a los varones que establecen las bases morales de un Pueblo se les llama "Padres de la Patria" entonces Lolita debe ser considerada como el epítome de que es ser la Madre de la Patria puertorriqueña.

Gracias Lolita por todo lo que hiciste para mantener la llama de nuestra nacionalidad viva y radiante. Ahora descansa y disfruta de tu estadía en el cielo.  Continuaremos tu trabajo y un día, allí donde ahora estas, tendrás una razón más para estar feliz. Un día nuestra madre patria aquí en la tierra, Nuestro Puerto Rico, sera Soberano. Lo prometemos.

Sunday, June 20, 2010

Felicitaciones a la Juventud Universitaria

Esta semana pasada concluyeron las negociaciones entre la juventud universitaria y la administración de la Universidad de Puerto Rico. Luego de casi dos meses de huelga, finalmente se designo un juez que sirviese de mediador. Bajo su autoridad finalmente se logró que la Administración se sentase a negocia sin dilación y finalmente se llego a un acuerdo que, de ser ratificado, como se espera, en la Asamblea de estudiantes a Celebrarse en el Auditorio Pachín Vicents de Ponce, PR, este lunes 21 de junio de 2010, dará por terminada la huelga.

Ciertamente, cuando la Administración Fortuño nombró al actual presidente de la UPR, a este aparentemente se le requirió que nombrase unos subalternos que representaban al sector político dentro de la jerarquía universitaria. No me cabe duda que junto al gobernador de facto, Marcos Rodriguez Emma, estas personas constituían la ficha del tranque. En el PNP, como en cualquier otro partido existe un sector reaccionario, que representa al gran capital. Estas personas están en el gobierno para proteger y promover los intereses del gran capital.

Ante ellos es necesario que los obreros, profesionales, estudiantes y el pueblo general se organicen en forma valiente y efectiva para reclamar, defender y promover sus propios derechos. Desde que la administración Fortuño entro al poder, hemos visto a la oposición política, al liderato obrero y al pueblo en general asumiendo una actitud pasiva, y dejándolo todo para después. Un paro general de varios días debió haber sido convocado inmediatamente que el PNP propuso la fatídica Ley Siete, pero nadie lo hizo.

Desde entonces han el liderato obrero ha estado hablando de una huelga general, si pepe, pero parece que no tienen la capacidad organizativa, el apoyo de sus matriculas, o los aguacates para hacerlo. Nadie ha podido pararse de frente ante esta administración para defender y promover sus derechos.

Hasta ahora.

Sin duda alguna que esta administración es pro empresa privada, y defiende y promueve los derechos del gran capital. Por tanto si no surge una fuerza firme y decidida que traiga un balance a la gesta publica, los ricos se van ha hacer mas ricos, y los demás tendremos que vivir del mantengo federal, hasta que los federales se cansen de mantenernos.

Es dentro de este contexto que la gesta de la juventud universitaria debe ser vista y aplaudida. Se levantaron en huelga. La mantuvieron hasta que obtuvieron los resultados que buscaban. No se dejaron intimidar por la Fuerza de Choque de la Policía, pero tampoco perdieron la cordura. Algo muy importante es que en todo momento la huelga estuvo dirigida por personas racionales que tenían metas claras, no ideologías. En otras ocasiones, como ocurrió bajo la administración de Anibal Acevedo Vila, daba la impresión que quien estaba dirigiendo la huelga era El Frente Socialista y que lo que se buscaba era la Soberanía y el Socialismo para el país. No es que fuera así, pero esa la impresión que daban.

En esta ocasión, aun cuando el sector de izquierda, las uniones obreras, los socialistas y otros grupos apoyaron la huelga, el liderato estudiantil se mantuvo enfocado en los reclamos claros y específicos de los universitarios, no perdió control de sus reclamos y su huelga y se gano de esta forma el apoyo mayoritario del pueblo. Felicidades.

También hay que felicitar al Gobernador Luis Fortuño. No cabe duda que los extremistas, tal y como trato de hacer Carlos Romero Barcelo en una expresión publica, querían demonizar a los jóvenes y concluir la huelga a la fuerza, a palos y macanazos. En un momento dado, cuando el Presidente de la UPR quiso retirar su gente de la mesa de negociaciones y darles un ultimátum a los estudiantes, la reacción del gobernador fue fundamental. Su mensaje fue claro, la Fuerza de Choque no iba a entrar a la universidad a repartir golpes y macanazos, y las negociaciones tenían que continuar. No lo dijo con esas palabras, pero quedo claro que ese era el mensaje, no para los jóvenes, sino para el liderato de la UPR.

Así pues, las mentes mas sensatas se impusieron por encima del fanatismo. La negociación pudo mas que la intimidación. Fortuño pudo mas que Barcelo.

Esperemos que esa misma actitud lo guié durante el resto de su mandato. El país necesita unidad para salir adelante. Mas allá de las diferencias ideológicas, políticas, y partidistas Fortuño es el gobernador de todos los puertorriqueños. El pais necesita un líder firme, sosegado, sabio y justo. Esperemos que su actitud sabia y sosegada durante esta huelga, de ahora en adelante no sea la excepción sino la regla.

Wednesday, May 19, 2010

El mito de los cuatro millones en la diaspora...

Por años se nos ha estado diciendo que hay mas puertorriqueños viviendo en los Estados Unidos Continentales que los que viven en Puerto Rico.  Esto es una inexactitud que debemos corregir.

Ciertamente una gran cantidad de puertorriqueños ha emigrado a los Estados Unidos y residen permanentemente allá.  Pero decir que allá hay mas puertorriqueños que en la Isla no es correcto.  Si se va a hacer una comparacion como esta entonces hay que tomar en cuenta únicamente a los puertorriqueños que nacieron en Puerto Rico y luego se mudaron a los Estados Unidos.  En esta comparacion directa no se debe tomar en cuenta a sus descendientes.

Mas allá del emocionalismo de la Parada Nacional Puertorriqueña o del orgullo étnico cuando algún boricua se destaca públicamente, es imposible determinar a ciencia cierta cuanta identificación real con Puerto Rico tiene una persona no nacida en Puerto Rico.  Es algo parecido a la diferencia entre un judío y un israelita sabra; es decir, nacido en territorio de Israel. Ciertamente existen unos lazos entre ambos grupos, pero no todos los judíos son de nacionalidad israelita, ni todos los nacionales de Israel practican la religión judía.  Una gran mayoría, aun cuando se identifican con las tradiciones y costumbres judías, en realidad no practican religión alguna.

Existe una diferencia real entre lo que es ser un judío y lo que es ser un israelita.  Y esa diferencia es mas notable cada día. No son términos antagónicos ni opuestos, pero cada término tiene su connotación particular.

Igualmente sucede entre los puertorriqueños nacidos y criados en Puerto Rico y los descendientes de estos que han nacido, se han criado y se han adaptado a la vida y la cultura de otro lugar.  Siempre existirán unos lazos profundos entre ambos grupos.  Pero ambos grupos no son exactamente iguales.  Una persona nacida y criada en Nueva York, que nunca ha vivido ni participado de la realidad diaria de la sociedad puertorriqueña no es igual a una persona que día a día participa de la sociedad de Puerto Rico en Puerto Rico.  Por tanto al comparar a los puertorriqueños nacidos en y aculturados a la forma de vivir en otro sociedad con los puertorriqueños nacidos y adaptados la la forma de vivir en Puerto Rico se están comparando dos cosas que no son exactamente iguales, aun cuando sean parecidas y esten relacionadas.

Sentido común nos dice, por ejemplo, que un puertorriqueño nacido en Puerto Rico siente un arraigo y una conexión de tipo filial con la tierra, el medio ambiente, y la forma de funcionar de la sociedad de Puerto Rico. Uno nacido y criado en Nueva York no siente eso.  Para él sus recuerdos de la niñez, de la crianza, del ritmo de la vida, provienen de Nueva York. Y aunque atesore su herencia puertorriqueña, existe toda una gama de elementos culturales y memorias divergentes entre esta persona y una nacida y/o criada en Puerto Rico.

Aun en el caso de aquellos que nacieron en Puerto Rico y luego emigraron a otro lugar, su puertorriqueñidad no puede ser asumida sin previo análisis. Albizu correctamente dijo que la patria es de los que la afirman, no de los que la niegan.  El mero hecho de emigrar a otro lugar no significa que una persona haya negado su patria.  Pero aun para los que viven en su tierra natal, su patriotismo depende de sus actos y sus actitudes hacia su tierra y la comunidad en ella establecida.

Muchos puertorriqueños nacidos y criados en Puerto Rico que luego emigraron y se establecieron en otro lugar, la gran mayoría en los Estados Unidos, han sabido valorar, reafirmar, preservar y fomentar su identidad puertorriqueña.  Desde la diáspora han sabido luchar y promover el bienestar de su patria natal.  Estas personas son las que deben tomarse en cuenta para determinar cuantos puertorriqueños viven en Puerto Rico versus cuantos puertorriqueños viven en los Estados Unidos u otro lugar exterior a Puerto Rico.  Pero aquellos que han renegado de su identidad puertorriqueña, se han adaptado social y culturalmente a otra realidad, no pueden reclamar igualdad para fines de nacionalidad con los que han preservado y mantenido su identidad nacional puertorriqueña.

¿Cuantos puertorriqueños y descendientes de puertorriqueños viven en los Estados Unidos?  Posiblemente alrededor de cuatro millones.  ¿Cuantos de ellos mantienen la plenitud de su identidad nacional puertorriqueña, anhelan regresar a Puerto Rico, valoran el Español como su idioma primario...  Cuantos se preocupan por los asuntos de Puerto Rico, y están dispuestos a sacrificar su vida y su propiedad, defendiendo y promoviendo los intereses vitales de Puerto Rico?  No creo que sean una mayoría, y entre más especifico y exigente se es en estos requisitos, menor es el por ciento.

Somos familia, existen lazos indisolubles entre la comunidad y la sociedad puertorriqueña establecida en Puerto Rico y  la diáspora y la descendencia de esta diáspora en Estados Unidos y en cualquier otro lugar ha donde la misma haya llegado.  Pero también existen diferencias.  No es exactamente lo mismo ser un puertorriqueño nacido, criado y comprometido con las necedades vitales de la sociedad puertorriqueña en Puerto Rico, y un puertorriqueño que aunque nació y se crió en Puerto Rico, en un momento dado emigró a otro lugar, allí se estableció, allí hizo su hogar, allí echo sus raíces y allí se comprometió con el bien y el progreso de su nuevo hogar, de su nueva patria funcional. Más aun existe una diferencia real entre un puertorriqueño que vive en Puerto Rico, comprometido con las necesidades funcionales de la sociedad en que vive, y un descendiente de emigrantes puertorriqueños, para quien Puerto Rico es en esencia una memoria idealizada que han heredado de sus padres.

Existen diferencias reales entre el puertorriqueño de Puerto Rico y el de la diáspora.  Por tanto, si vamos a convivir bajo la sombrilla amplia de la puertorriqueñidad, debemos analizar y asimilar esas diferencias, reconociendo que no es ni puede ser la diáspora la que defina lo que un puertorriqueño es, sino que es a la sociedad puertorriqueña en Puerto Rico a la que se le debe reconocer ese derecho.

El mito de los cuatro millones de puertorriqueños en Estados Unidos, tiene el propósito inconsciente y el efecto práctico, de minimizar la importancia de la sociedad puertorriqueña en Puerto Rico a la hora de definir la puertorriqueñidad, y pretende que sea la diáspora la que determine que es Puerto Rico, quien es puertorriqueño, en que consiste la puertorriqueñidad, y cual debe ser su destino.  Eso no debe ser, ni la Sociedad Puertorriqueña debe permitirlo.

El centro de la Puertorriqueñidad está y debe estar en Puerto Rico: El lugar de origen colectivo, donde toda la sociedad funciona en base a la realidad étnica, cultural, mítica y profética típicamente puertorriqueña.  Tratar de mudar ese centro a la diáspora, ya sea en Nueva York, Orlando, Miami o cualquier otro lugar no es correcto.  Su efecto sería desintegrar la identidad colectiva, desde su mismo núcleo, convirtiendo al puertorriqueño de la diáspora estadounidense en un hispano más, sin sentido de identidad ni origen particular.

Si esto es lo que se quiere, si lo que se busca es desarrollar una identidad hispana-estadounidense común a todos los estadounidenses de origen hispano, eso es algo que la comunidad hispana de los Estados Unidos tendrá que determinar y desarrollar a través de los años.  Pero en ese proceso, que no incluyan a Puerto Rico, ni a la sociedad aquí establecida, porque nuestra sociedad, cultura  e identidad colectiva es una nacional, con un sentido de origen mítico, proposito  y destino propio que no busca ni quiere, ni permite su asimilación a otra entidad nacional.

La diáspora puertorriqueña, por tanto y eventualmente, tendrá que enfrentar la dolorosa decisión de escoger entre ser puertorriqueños primero, o ser hispanos-estadounidenses primero.  No se puede ser ambas cosas a la vez.  Se puede ser una cosa y mantener una respetuosa relación con la otra. Pero la indecisión no es conveniente.

Y esa decisión, claro esta, le corresponde a la diáspora, no a la sociedad puertorriqueña en Puerto Rico.  En Puerto Rico no somos parte de la minoría hispana, sino que somos parte de la sociedad y de la nación puertorriqueña, que desde esta realidad y esta perspectiva nos relaccionamos con el gobierno federal, con los gobiernos estatales, con la diáspora, con la comunidad hispana en Estados Unidos, con los paises Independientes a lo largo y ancho del mundo y con todo aquel que quiera relacionarse con nosotros.

La relación entre Puerto Rico y la diáspora es importante y debe mantenerse y desarrollarse saludablemente, pero para hacerlo tenemos que bregar con realidades; no con mitos, exageraciones o inexactitudes.  Reconociendo cada grupo su realidad y su particularidad dentro de la sombrilla amplia de la puertorriqueñidad nos beneficiaremos mutuamente.  De otra forma tarde o temprano entraremos en conflicto.  Y en este conflicto Puerto Rico, como siempre luchara, para sobrevivir y eventualmente triunfar.

Thursday, April 8, 2010

Las Banderas de la Isla del Cordero

La Bandera que usaron nuestros antepasados en el Grito de Lares parecía una copia de la Bandera Dominicana.  La bandera mono-estrellada que  confeccionaron nuestros hermanos en Nueva York a fines del siglo 19 era una copia de la bandera cubana, con los colores invertidos.  Fue esa misma bandera la que unos 50 años después se convirtió en la bandera oficial del ELA, pero adoptando los colores de la bandera estadounidense. 

Actualmente el Partido Independentista Puertorriqueño que debiera ser el máximo custodio y promotor de nuestra esencia nacional, usa una bandera que mas bien parece una versión ambientalista de la bandera dominicana.  

Es tiempo ya de que dejemos atrás esas inseguridades del pasado, y adoptemos una nueva bandera que surga de nuestras raíces históricas; que manifieste en si misma nuestros mas profundos y trascendentales sentimientos; y que nos de un sentido de proposito, de esperanza y de certeza en la victoria. 

Regresando a nuestro origen histórico podemos ver que nuestro primer símbolo colectivo fue el escudo de armas que nos fuese otorgado por el Rey Fernando de Castilla allá para el 1511: hace casi 500 años.  

Como se puede ver, el elemento central de este escudo es un cordero sentado sobre un libro que esta sellado con siete sellos.  Este Cordero no es otro que Yeshua, (Jesús de Nazaret) tal y como aparece descrito en el capitulo 5 del libro de Revelación.

En base a este escudo es que también se ha diseñado nuestro sello nacional donde...


...nuevamente puede verse la figura central del cordero sentado sobre el mismo libro, teniendo el mismo significado que tenia en el Escudo.

 Por tanto y siguiendo la misma linea simbólica propongo que adoptemos como nueva bandera nacional al mismo cordero sentado sobre el mismo libro, centralizado en un fondo azul celeste.


Este Cordero representa a Yeshua, Jesús de Nazaret, habiendo recibido de parte del Padre y teniendo bajo su autoridad el Libro de los Siete Sellos, tal y como se describe en el capitulo cinco del libro de Revelación.

Juan, el apóstol amado, siendo ya un anciano fue enviado a la Isla de Patmos y allí tuvo una serie de visiones que mas tarde compiló en lo que hoy se conoce como el libro de Revelación.  En una de ellas vio una puerta abierta en el cielo y oyó una voz que le dijo:  Sube acá.  

Al subir se encontró en medio de una importante ceremonia Celestial.
El Padre eterno tenia en su mano un libro sellado con siete sellos.  La importancia de este libro era enorme, de tal forma que nadie ni en el cielo, ni en la tierra, ni debajo de la tierra fue hallado digno de abrir el libro, ni de tocarlo, nisiquiera de mirarlo.  

Juan lloró amargamente, pero entonces un ser celestial le dijo:  No llores porque el León de la tribu de Juda, la raíz de David ha vencido y es digno de tomar el libro y de desatar sus siete sellos.  Juan levanto, entonces,  su vista para ver aquel León triunfante... y lo que vio fue un Cordero luciendo como que había sido inmolado...

Es ese Cordero como inmolado el que fue hallado digno de tomar el Libro y de desatar sus Siete Sellos...  Por tanto, lejos de representar debilidad, flaqueza y pasividad el Cordero de nuestro Escudo, nuestro Sello y Nuestra (nueva) bandera nacional, es el León de la tribu de Juda que ha vencido.

Y es este simbolismo el  que le da sentido histórico, y certeza futura a nuestra identidad nacional. Nos identificamos libre y voluntariamente, no con un ser débil e inseguro sino  con aquel que ha vencido y esta sentado sobre el Libro de los Siete Sellos, ondeando triunfante en el cielo.  Amen!