jueves, 8 de abril de 2010

Las Banderas de la Isla del Cordero

La Bandera que usaron nuestros antepasados en el Grito de Lares parecía una copia de la Bandera Dominicana.  La bandera mono-estrellada que  confeccionaron nuestros hermanos en Nueva York a fines del siglo 19 era una copia de la bandera cubana, con los colores invertidos.  Fue esa misma bandera la que unos 50 años después se convirtió en la bandera oficial del ELA, pero adoptando los colores de la bandera estadounidense. 

Actualmente el Partido Independentista Puertorriqueño que debiera ser el máximo custodio y promotor de nuestra esencia nacional, usa una bandera que mas bien parece una versión ambientalista de la bandera dominicana.  

Es tiempo ya de que dejemos atrás esas inseguridades del pasado, y adoptemos una nueva bandera que surga de nuestras raíces históricas; que manifieste en si misma nuestros mas profundos y trascendentales sentimientos; y que nos de un sentido de proposito, de esperanza y de certeza en la victoria. 

Regresando a nuestro origen histórico podemos ver que nuestro primer símbolo colectivo fue el escudo de armas que nos fuese otorgado por el Rey Fernando de Castilla allá para el 1511: hace casi 500 años.  

Como se puede ver, el elemento central de este escudo es un cordero sentado sobre un libro que esta sellado con siete sellos.  Este Cordero no es otro que Yeshua, (Jesús de Nazaret) tal y como aparece descrito en el capitulo 5 del libro de Revelación.

En base a este escudo es que también se ha diseñado nuestro sello nacional donde...


...nuevamente puede verse la figura central del cordero sentado sobre el mismo libro, teniendo el mismo significado que tenia en el Escudo.

 Por tanto y siguiendo la misma linea simbólica propongo que adoptemos como nueva bandera nacional al mismo cordero sentado sobre el mismo libro, centralizado en un fondo azul celeste.


Este Cordero representa a Yeshua, Jesús de Nazaret, habiendo recibido de parte del Padre y teniendo bajo su autoridad el Libro de los Siete Sellos, tal y como se describe en el capitulo cinco del libro de Revelación.

Juan, el apóstol amado, siendo ya un anciano fue enviado a la Isla de Patmos y allí tuvo una serie de visiones que mas tarde compiló en lo que hoy se conoce como el libro de Revelación.  En una de ellas vio una puerta abierta en el cielo y oyó una voz que le dijo:  Sube acá.  

Al subir se encontró en medio de una importante ceremonia Celestial.
El Padre eterno tenia en su mano un libro sellado con siete sellos.  La importancia de este libro era enorme, de tal forma que nadie ni en el cielo, ni en la tierra, ni debajo de la tierra fue hallado digno de abrir el libro, ni de tocarlo, nisiquiera de mirarlo.  

Juan lloró amargamente, pero entonces un ser celestial le dijo:  No llores porque el León de la tribu de Juda, la raíz de David ha vencido y es digno de tomar el libro y de desatar sus siete sellos.  Juan levanto, entonces,  su vista para ver aquel León triunfante... y lo que vio fue un Cordero luciendo como que había sido inmolado...

Es ese Cordero como inmolado el que fue hallado digno de tomar el Libro y de desatar sus Siete Sellos...  Por tanto, lejos de representar debilidad, flaqueza y pasividad el Cordero de nuestro Escudo, nuestro Sello y Nuestra (nueva) bandera nacional, es el León de la tribu de Juda que ha vencido.

Y es este simbolismo el  que le da sentido histórico, y certeza futura a nuestra identidad nacional. Nos identificamos libre y voluntariamente, no con un ser débil e inseguro sino  con aquel que ha vencido y esta sentado sobre el Libro de los Siete Sellos, ondeando triunfante en el cielo.  Amen!
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