martes, 1 de marzo de 2011

Drogas, Planillas e Identidades Sexuales

Todos debiéramos estar de acuerdo con que toda persona que aspira a un cargo público debe ser sometida a las pruebas de detección de drogas más estrictas que existan.  De igual forma, estas personas deben de hacer públicas sus finanzas, incluyendo sus planillas y todos los anejos correspondientes, al igual que un resumen de su historial médico-psicológico.

La realidad financiera, médica y psicológica de los oficiales públicos y los que aspiran a serlo es ASUNTO PUBLICO. Nosotros, el pueblo, tenemos la obligación de evaluar dichos oficiales y candidatos para poder así escoger mediante el voto a los que consideremos mejores  preparados para los puestos electivos disponibles.  Entre más información tengamos sobre los candidatos, mejor preparados estaremos para hacer esa evaluación y ejercer  responsablemente nuestro derecho al voto. En la medida en que se nos niegue información imprescindible para evaluar las promesas, la personalidad, el carácter y la identidad de los candidatos, en esa misma medida se nos coarta nuestro derecho al voto...

Hasta aquí todos debiéramos estar de acuerdo, pero vayamos ahora un poco más lejos...

Hablemos de la identidad sexual.  Por identidad sexual entendemos la imagen sexual que la persona tiene de sí misma; que y quien lo excita, de quien se enamora, como se relaciona sexualmente con los demás. Esta identidad sexual es uno de los elementos fundamentales que determinan el carácter, las preferencias, la imagen propia, la forma de ver el mundo, la forma de interaccionar con el mundo y como el individuo valora y trata a los demás, entre otras cosas. Yo diría que la identidad sexual determina más el 50 por ciento del carácter, de la personalidad, de la identidad del individuo, pero más allá del por ciento que pueda representar, conocer su Identidad Sexual es imprescindible para entender al individuo.

Como electores debemos evaluar al candidato no solo en cuanto a su propuesta o plan de gobierno, sino también en cuanto a su carácter, a la esencia de lo que él es.  Por tanto,  Considero que como electores tenemos el DERECHO a saber la identidad sexual de los candidatos a puestos públicos. Mantenernos a ciegas sobre un elemento tan fundamental en la formación de la Identidad del candidato, es mantenernos a ciegas sobre lo que el candidato es, de como él se ve a sí mismo y como él se relaciona con y valora a los demás. Es, en otras palabras, mantenernos a ciegas sobre la verdad existencial del candidato.

Siempre se ha rumorado que algunos candidatos a puestos electivos y oficiales electos, alcaldes y legisladores, son homosexuales secretos. Si es así, el pueblo tiene derecho a saberlo, para incluir ese dato en nuestra evaluación de esos candidatos.  Más aun, siendo la identidad sexual un aspecto fundamental en la identidad o esencia de lo que uno es, el mero hecho de que una persona se niegue a aceptar, presentar y defender públicamente su identidad sexual, refleja que esa persona tiene un GRAVE problema de formación psicológica y esa malformación por si misma debiera descalificarlo para aspirar a un cargo público.

Para aclarar mi punto de vista: hace unos años un joven activista homosexual trató de aspirar a un puesto electivo y le cerraron las puertas.  En mi opinión ese joven era y sigue siendo un buen candidato, y de haber estado en la papeleta, le hubiese dado mi voto. No soy homosexual, (soy heterosexual por nacimiento y asexual por selección  y estílo de vida) pero creo que una persona que viene de frente, diciendo este soy yo y esta es mi realidad merece nuestro respeto. El hecho de que haya sabido luchar consistentemente por los derechos de sus pares, nos lo presenta como una persona que, de llegar a la legislatura, tendría la sensibilidad para ser justo, legislar y velar por los derechos humanos de todos los ciudadanos. Algo que nuestra legislatura urgentemente necesita.

En este caso específico el hecho de que se conozca la identidad sexual de este joven, lejos de descualificarlo, le sirve, a mis ojos, de creedencial y razón primaria para darle mi voto.  Personas que representen dignamente a su comunidad hacen falta en la legislatura. Más aun, personas con su sensibilidad social, producto de su ardua lucha en defensa de los derechos civiles de sus pares, hacen falta para elevar nuestra conciencia colectiva sobre la necesidad de defender y proteger los derechos civiles de todos los grupos que componen nuestra sociedad.

Por el contrario, aquellos que siendo homosexuales han ocultado su homosexualidad desarrollan, por uso y costumbre, una tendencia hacia la falsedad, convirtiendose eventualmente en personas a las cuales la verdad les ofende y sienten una necesidad intrínseca de premiar la mentira.  Personas así no deben estar en la legislatura. Estando allí, lo que era un defecto privado se convertiría en un mal ejemplo y un peor patrón público. 

Es por esto que considero que debe ser requisito que todo candidato a puesto electivo defina y afirme su identidad sexual. Así nosotros, el pueblo, podremos evaluar su carácter en forma apropiada.  Y si más tarde se demuestra que mintió al hacer esa afirmación, pues entonces que salga del servicio público, no por tener x o y identidad sexual, sino por embustero, y mentiroso.  Si mintió en algo tan fundamental en su vida, si oculto algo tan fundamental en su ser, no  está capacitado para ocupar ningún puesto electivo.

Una persona que, habiendo llegado a la edad adulta, no conozca ni se atreva a  afirmar dignamente su identidad sexual es una persona con un grave problema psicológico. Bajo esa condición no está capacitado para ejercer ningún cargo público. Lo que necesita es unos meses (y en casos extremos unos años) de consejeria psicológica para que se encuentre y acepte a sí mismo; y aprenda a convivir con personas de distintas identidades nacionales, ideológicas, religiosas y sexuales, en base al respeto y la solidaridad.

Nuestro reclamo como electores llamados a escoger a nuestros gobernantes es que todo el que aspira a un cargo público se haga las pruebas de drogas, salga del closet y afirme su identidad sexual, religiosa, ideológica y nacional; en otras palabras, que nos diga claramente quien es, que cree, que piensa y que piensa hacer de llegar al poder. Y así nosotros, los electores, estaremos mejor preparados para escoger a los mejores candidatos de entre todos los que quieran aspirar, para formar el mejor gobierno que podamos formar.
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